martes, 17 de enero de 2012

VIAJE A CHILE (primera parte)


VIAJE A CHILE.
Ronald Gutiérrez Candia
Hola, ya estando de regreso en casa en Girón, Santander Colombia y con la certeza de haber “descansado de tanto descansar”, porque luego de un viaje larguito te invade una pereza dulce y tierna, porque tu mente comienza hacer un “raconto” cronológico y todo se confunde en una gran sensación de bienestar al comprobar que tu cuerpo y tu alma se han recargado de abrazos, besos y sonrisas de amigos, hijos, hermanos, sobrinas y familiares de los cuales muchos tenían un caminar paralelo de 32 años. Y tu sabes que las paralelas nunca se juntan. Solo por intervención de una gran voluntad. O tal vez de un gran cruce de generosidad espontánea como lo hicieron CHRISTIAN, HENRY M. y también MARCOS JULIAN nuestros hijos que patrocinaron el viaje de sus padres y su tía Bernarda. También hay que reconocer el hermoso gesto y detalle de Héctor Hernández Acevedo quien respaldó el viaje de su tía Lucila.
Mejor dicho en los aviones parecíamos un “geriátrico aparte” pero feliz como una lombriz.
Con gran alegría en nuestros corazones expresamos nuestros más sinceros agradecimientos a nuestros hijos y sobrinos que hicieron posible este sueño.
El primer impacto agradable a la vista fue el hermoso aeropuerto de Lima Jorge Chávez, especialmente por sus grandes espacios abiertos y “ el olor a nuevo”. Ciertamente impecable. Obviamente los precios In bond inaccesibles para cuatro “cuchos” vagamundos. Pero no nos quedó local comercial por examinar minuciosamente mientras hacíamos la conexión con Santiago de Chile. Entretanto la madrugada avanzaba..y por fin pudimos abordar el LAN a Santiago. Ya instalados casi apretujados ,porque en estos tiempos mas vale cantidad que comodidad, ni pensar en dormir porque la posición de la silla casi que no lo permite, pero al mirarnos las caras, aparte de ver nuestras arrugas, se podía apreciar el dibujo bien perfilado de una gran sonrisa de satisfacción a flor de labios. Por mas que sacaba cuentas, finalmente concluí que siendo temprano llegaríamos mas tarde con relación a la hora que salimos de Lima, porque Chile adelanta su horario en Verano para aprovechar mas las horas luz. Tal es así que a las 20 30 pm recién se esta acostando el sol en el horizonte del mar según consta en la hora de las fotos del atardecer. Finalmente tocamos suelo chileno como a las 4 de mañana hora de Chile. En Colombia unos paisanos chilenos me habían dicho que en el aeropuerto había una valla que decía:”BIENVENIDO A CHILE…AHORA ATENDIDO POR SU PROPIO DUEÑO”( Refiriéndose a Piñera)y yo bien pingo dele a buscar la valla con la mirada perdida…¡¡Puro cuento.!!
Cada maleta que llevamos pesaba mas que el arrepentimiento. Y esta carga me obligo a conseguir una romana antes de salir y pesarlas para no pasar de 25 kilos. Pero las vueltas de aeropuerto, inmigración,aduana etc siempre nos demoraron bastante(Y ESO QUE PARA VIAJAR A CHILE NINGUN COLOMBIANO NECESITA VISA,SOLO CON LA CEDULA) y aun faltaba retirar el equipaje y los hijos esperando y las maletas dando vueltas solas y felices en el carrusel. Para la risa porque salimos de últimos y este aprendiz de cuentero con dos maletas a la rastra y una mochila de ñapa, ( Todo yo) De todas maneras con mochila y tal me colgué del cuello de mis hijos.Solo sentí que se me aguaron los ojos. Por que para llorar soy como contratado.Y de alegría se llora mas rico.
De una vez nos dirigimos al apto de Chris en Santiago, para “descansar lo descansado”,o sea un pretexto para desayunar y luego seguir a Viña del Mar con Henry. Hablando claro cuando tu andas en plan de viajar ,salir y conocer, las horas de comida se te borran de la mente y comer es lo que menos te interesa. Así que en un abrir y cerrar d e ojos estábamos viajando en el carro de Chris a Viña del Mar,en unas hermosas carreteras de películas, a 120 klm por hora parejito, con los viñedos del valle central decorando el paisaje. En hora y media si darnos cuenta llegamos a Viña aun de mañana. A nosotros nos pareció apenas un toque de magia. Porque 32 años atrás, según la broma que me hizo Christian, los pasajeros tenían que bajarse en la Cuesta de Barriga y atravesar en burro, lo que actualmente se hace en un suspiro por medio de un túnel.
Minutos mas o menos llegamos a Viña del Mar. Y “ese mar que tranquilo te baña” nos dio el abrazo de bienvenida con su inmensidad acariciando la costa de Valparaíso y Viña con su oleaje disímil, a veces suave otras veces intenso..como el amor y la vida misma..
Obviamente que la memoria humana es superior a la RAM, porque con los años y la influencia del doctor Alzheimer, los recuerdos lejanos se acercan y los cercanos se alejan….Entonces lo primero que llegó a mi mente al ver el mar chileno de nuevo fue mi relación estrecha casi sentimental con él. Primero como buzo, luego como timonel de barco frigorífico llevando fruta chilena para el mundo, y mas rápido que 20 megas se vino a mi memoria casi 5 años de residencia en Valparaíso y Viña del Mar allá por el periodo jurásico.
Poco a poco nos fuimos acercando a nuestro nuevo punto de residencia ubicado en la parte alta de Viña del Mar. Obvio mas abrigados que un tiburón en aguas frías, la brisa marina nos enfrió hasta las orejas. Acostumbrados al clima calentano de Girón. Por fin en casa. El balcón del apto nos regaló de entrada una verdadera y soñada postal. Muchos barcos “ a la gira” y surtos en la bahía, nuestras cámaras haciendo clic y mas clics. ( otro día les cuento que me sucedió con la fotos) esta bienvenida marina fue verdaderamente un hermoso regalo visual para todos nosotros.
Estas pequeñas notas de viaje tocará escribirlas por entrega, porque como buen chileno ya me llegó la hora del té ( el mismo que traje bastante de Chile) o sea las 17 horas y los chilenos como nos creemos los ingleses de América latina el five o’clock tea jamás en mi vida lo he perdonado o sea pasado por alto como una manía religiosa.
Otro día les sigo compartiendo con gusto acerca de mi hermoso y feliz viaje a Chile luego de 32 años de ausencia.

Ronald Gutiérrez Candia
Girón Santander,Colombia Enero 17 de 2012

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