DESDE COLOMBIA.
“CHILENOS RESIDENTES EN BUCARAMANGA MANIFIESTAN SU RESPALDO A LA PROTESTA ESTUDIANTIL”
SEÑORITA
CAMILA VALLEJOS
PRESIDENTA DE LA FEDERACION DE ESTUDIANTES DE CHILE.
Porque la SALUD y la EDUCACION son parte de los Derechos Humanos que debe ser tutelado y asumido por el Estado como siquiera la mínima formula de CREAR PAIS un grupo de chilenos residentes en la Ciudad de Bucaramanga, Colombia manifiesta su definitivo respaldo a la justificada protesta estudiantil chilena.Y además somos voceros de miles de estudiantes colombianos que en sus marchas en la ciudad de Bucaramanga han expresado, por nuestro intermedio, su apoyo fraternal y solidario frente al edificio del Ex. Consulado de Chile en Bucaramanga.
Sostenemos y reiteramos que la EDUCACION NO ES UN NEGOCIO. LA SALUD MENOS. La educación tampoco debe ser LIMOSNA.Su gratuidad debe ser acordada en sus términos a través de las partes en conflicto en franco dialogo, única formula para lograr la Paz.
Muchas personas al leer nuestro comunicado solidario con el movimiento estudiantil chileno se preguntaran:¿ a título de que chilenos que ya no están en el país se desgarran vestiduras dialécticas por causas ajenas?.
Precisamente porque no queremos que vuelvan a suceder hechos que nos obligaron a exiliarnos fuera de la patria que nos vio nacer.
En estos últimos años se ha disfrutado en Chile de un renacer a la democracia representativa. Y muchos Padres de la Patria actuales que se acomodan y reacomodan en los asientos de sus curules de congresistas están totalmente olvidados y amnésicos de los argumentos utilizados en sus campañas políticas en que las palabras “FUTURO DE CHILE” RESPALDARON SUS POSTULACIONES POLITICAS PARA CONSEGUIR EL VOTO DE LA MISMA JUVENTUD QUE AHORA RECHAZAN.
¿ Como así? es que nadie se ha dado cuenta que EL FUTURO DE CHILE ES YA MISMO,ES HOY ,Y SE ENCUENTRA EN LAS CALLES PROTESTANDO PORQUE SE LE ESTA NEGANDO UN DERECHO TAN LEGITIMO COMO EL ACCESO A LA EDUCACION. PORQUE EL ESTADO EN SU AFAN COMERCIAL DE PRIVATIZAR Y PRIVATIVAR ESTA ELUDIENDO FEHACIENTEMENTE SU GRAN RESPONSABILIDAD DE “CREAR PAIS”.
Es muy evidente que nuestro Chile ha quedado en manos de muy pocas familias que solo anhelan aumentar su patrimonio a costa de privatizar bajo EL Cartel de la Globalización hasta los mas mínimos DERECHOS HUMANOS.
PORQUE LA EDUCACION ES UN DERECHO,NO UN NEGOCIO NI LIMOSNA un grupo de chilenos residentes en Bucaramanga reiteramos nuestro decidido apoyo a la PROTESTA ESTUDIANTIL CHILENA,PORQUE ELLOS REPRESENTAN EL FUTURO QUE ES YA MISMO Y LA MEJOR ALTERNATIVA DE CAMBIO PARA “CREAR UN NUEVO PAIS”.
¡¡¡VIVA CHILE!!!!.
FIRMAN ESTE COMUNICADO SOLIDARIO DIRIGIDO A LA FEDERACION DE ESTUDIANTES DE CHILE:
RUTH EGAÑA DE GOMEZ
Ex=Cónsul de Chile en Bucaramanga
RONALD GUTIERREZ CANDIA
Locutor Publicista
Agregado Cultural
Mario Encalada C
ESCRITOR Y POETA
jueves, 25 de agosto de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
CAUSAS QUE MOTIVARON "LA GUERRA DEL PACIFICO"
CAUSAS QUE MOTIVARON LA GUERRA DEL PACIFICO.
( Con ayuda de Google)
EN COLOMBIA COMENZÓ UN CONFLICTO POR UN FLORERO…EN CHILE COMENZO LA GUERRA DEL PACIFICO SOLAMENTE POR EL ALZA DE IMPUESTO DE 10 CENTAVOS POR QUINTAL DE SALITRE.
Como primer antecedente, aparece el problema limítrofe entre chile y Bolivia. Chile dominaba hasta el paralelo 23 (al norte de mejillones), mientras que Bolivia tenía como límite el paralelo 26. Pareciera que tres paralelos no son suficiente motivo para comenzar un conflicto armado; sin embargo, abarcaban miles de kilómetros. Más al norte, las tierras de Iquique y Arica pertenecían a Perú.
La riqueza salitrera que cubría el suelo de Antofagasta, hasta ese entonces perteneciente a Bolivia, era explotada por capitales extranjeros, principalmente chilenos. Esto provocó grandes diferencias entre ambas naciones, hasta que en el año 1866 se firmó un tratado, donde se estableció que el límite entre chile y Bolivia sería el paralelo 24, y que los productos obtenidos por la explotación minera y de guano entre los paralelos 23 y 25 serían repartidos en partes iguales entre ambos países.
Sin embargo, este tratado no duró mucho tiempo, y en 1874 se firmó un nuevo acuerdo, estableciendo la renuncia de chile a los beneficios económicos obtenidos por la explotación salitrera. Por su parte, Bolivia se comprometió a no subir los impuestos, durante 25 años, a las compañías chilenas que ya estaban instaladas en la zona.
La causa inmediata
Durante los años siguientes, tanto Perú como Bolivia pasaron por importantes cambios políticos. En 1876 Mariano Ignacio Prado fue elegido como presidente del Perú, mientras que en Bolivia se apoderaba del poder el general Hilarión daza quien, en 1878, aprobó una ley que aumentaba en 10 centavos el impuesto a cada quintal de salitre que se exportara. Con esta decisión se estaba violando el acuerdo de 1874.
El gobierno chileno se negó a pagar el impuesto, a lo que Daza respondió con la orden de rematar las salitreras que estaban en manos chilenas, aun sabiendo que esto provocaría una guerra; sin embargo, sabía que contaba con el apoyo de Perú, país con el que había firmado un tratado secreto en 1873.
Ante esta situación, el 12 de febrero de 1879 chile rompió relaciones diplomáticas con Bolivia, y el 14, día en que se iniciaba el remate, tropas chilenas, al mando del coronel Emilio Sotomayor, desembarcaron en Antofagasta con el objetivo de impedir la acción boliviana.
Quince días después, con un ejército de 7.000 hombres, Bolivia le declaró la guerra a chile y confiscó todos los bienes que mantenían ciudadanos chilenos en otros minerales de la región. Más tarde, el 5 de abril de ese mismo año, cuando Perú reconoció la existencia de un tratado secreto con Bolivia, Chile decidió declarar la guerra a ambos países. Así, comenzó la guerra del pacífico.
El tratado secreto entre Bolivia y Perú
A comienzos de 1870, Perú pasaba por un mal período económico, ya que el guano -fertilizante natural del cual procedían las principales ganancias fiscales- estaba agotado, mientras el salitre, producto que lo reemplazaba, estaba en manos de particulares. La única solución era eliminar a nuestro país como competidor en la extracción del salitre, para traspasar la propiedad de las salitreras al estado y poseer el monopolio. Fue a raíz de esto que Perú y Bolivia firmaron un tratado secreto ofensivo y defensivo contra chile, donde ambas naciones se apoyarían en caso de guerra.
( Con ayuda de Google)
EN COLOMBIA COMENZÓ UN CONFLICTO POR UN FLORERO…EN CHILE COMENZO LA GUERRA DEL PACIFICO SOLAMENTE POR EL ALZA DE IMPUESTO DE 10 CENTAVOS POR QUINTAL DE SALITRE.
Como primer antecedente, aparece el problema limítrofe entre chile y Bolivia. Chile dominaba hasta el paralelo 23 (al norte de mejillones), mientras que Bolivia tenía como límite el paralelo 26. Pareciera que tres paralelos no son suficiente motivo para comenzar un conflicto armado; sin embargo, abarcaban miles de kilómetros. Más al norte, las tierras de Iquique y Arica pertenecían a Perú.
La riqueza salitrera que cubría el suelo de Antofagasta, hasta ese entonces perteneciente a Bolivia, era explotada por capitales extranjeros, principalmente chilenos. Esto provocó grandes diferencias entre ambas naciones, hasta que en el año 1866 se firmó un tratado, donde se estableció que el límite entre chile y Bolivia sería el paralelo 24, y que los productos obtenidos por la explotación minera y de guano entre los paralelos 23 y 25 serían repartidos en partes iguales entre ambos países.
Sin embargo, este tratado no duró mucho tiempo, y en 1874 se firmó un nuevo acuerdo, estableciendo la renuncia de chile a los beneficios económicos obtenidos por la explotación salitrera. Por su parte, Bolivia se comprometió a no subir los impuestos, durante 25 años, a las compañías chilenas que ya estaban instaladas en la zona.
La causa inmediata
Durante los años siguientes, tanto Perú como Bolivia pasaron por importantes cambios políticos. En 1876 Mariano Ignacio Prado fue elegido como presidente del Perú, mientras que en Bolivia se apoderaba del poder el general Hilarión daza quien, en 1878, aprobó una ley que aumentaba en 10 centavos el impuesto a cada quintal de salitre que se exportara. Con esta decisión se estaba violando el acuerdo de 1874.
El gobierno chileno se negó a pagar el impuesto, a lo que Daza respondió con la orden de rematar las salitreras que estaban en manos chilenas, aun sabiendo que esto provocaría una guerra; sin embargo, sabía que contaba con el apoyo de Perú, país con el que había firmado un tratado secreto en 1873.
Ante esta situación, el 12 de febrero de 1879 chile rompió relaciones diplomáticas con Bolivia, y el 14, día en que se iniciaba el remate, tropas chilenas, al mando del coronel Emilio Sotomayor, desembarcaron en Antofagasta con el objetivo de impedir la acción boliviana.
Quince días después, con un ejército de 7.000 hombres, Bolivia le declaró la guerra a chile y confiscó todos los bienes que mantenían ciudadanos chilenos en otros minerales de la región. Más tarde, el 5 de abril de ese mismo año, cuando Perú reconoció la existencia de un tratado secreto con Bolivia, Chile decidió declarar la guerra a ambos países. Así, comenzó la guerra del pacífico.
El tratado secreto entre Bolivia y Perú
A comienzos de 1870, Perú pasaba por un mal período económico, ya que el guano -fertilizante natural del cual procedían las principales ganancias fiscales- estaba agotado, mientras el salitre, producto que lo reemplazaba, estaba en manos de particulares. La única solución era eliminar a nuestro país como competidor en la extracción del salitre, para traspasar la propiedad de las salitreras al estado y poseer el monopolio. Fue a raíz de esto que Perú y Bolivia firmaron un tratado secreto ofensivo y defensivo contra chile, donde ambas naciones se apoyarían en caso de guerra.
RESEÑA HISTORICA DEL COMBATE NAVAL DE IQUIQUE
“En aquellos tiempos las noticias aún no sabían volar. Se transportaban a pie, por correo a lomo de bestias,o sobre las olas por el correo marítimo.Lo mas rápido y moderno en Chile del siglo 19 era el Telégrafo por cable submarino que servia para transmitir telegramas en clave Morse."
RESEÑA HISTORICA DEL COMBATE NAVAL DE IQUIQUE.
El combate naval de Iquique fue un enfrentamiento naval de la Guerra del Pacífico. Tuvo lugar en la bahía de Iquique, el día miércoles 21 de mayo de 1879 y en él se enfrentaron el monitor peruano Huáscar al mando del capitán de navío Miguel Grau Seminario y la corbeta chilena Esmeralda al mando del capitán de fragata Arturo Prat Chacón, quien resultó muerto en esta acción. El combate tuvo como resultado el hundimiento de la corbeta chilena y el levantamiento del bloqueo del puerto de Iquique.
..Antes de la declaración de guerra a la Confederación Perú-Boliviana, el gobierno chileno decidió como estrategia movilizar su escuadra para bloquear el puerto peruano del Callao, esperando así encerrar allí a la escuadra del Perú para operar libremente en el litoral peruano o bien destruirla en un combate si se presentaba la ocasión. Sin embargo, el contraalmirante Juan Williams Rebolledo, comandante en jefe de la escuadra chilena, rechazó este plan por considerar que sus naves no estaban en condiciones de emprender un ataque inmediato a El Callao pues carecía de víveres y combustible para la travesía. En su lugar, Williams prefirió bloquear el puerto peruano de Iquique y desde allí hostilizar los puertos peruanos del Departamento de Tarapacá. La escuadra chilena parte el 3 de abril desde Antofagasta con destino a Iquique para establecer el bloqueo.
Chile declara la guerra al Perú y a Bolivia el sábado 5 de abril de 1879 y ese mismo día la escuadra chilena inicia el bloqueo del puerto de Iquique.
La escuadra chilena incursionó en los poblados peruanos de Pabellón de Pica, Juanillos (15 de abril) y Mollendo (17 de abril) bombardeando trenes y naves; luego bombardeó Pisagua (18 de abril) y destruyó Mejillones (29 de abril).
Debido a la presión del gobierno chileno, Williams es convencido de atacar el puerto del Callao. Para tal efecto, la escuadra chilena zarpó desde Iquique el viernes 16 de mayo en una expedición al Callao con todos los buques disponibles dejando el bloqueo de Iquique a cargo de los buques más antiguos de la escuadra chilena la corbeta Esmeralda al mando de Arturo Prat, la goleta Covadonga, al mando de Carlos Condell y el transporte Lamar. Debido a su mayor antigüedad, Prat quedó como jefe del bloqueo.
Para defender a las localidades peruanas del ataque chileno, el plan del Perú era terminar en El Callao las reparaciones de las naves de su escuadra y trasladar tropas y pertrechos hacia Arica, Iquique y demás puertos del Departamento de Tarapacá y enviar naves para traer desde Panamá armamento y municiones adquiridos en los Estados Unidos. Los comandantes peruanos Grau, More, y García y García, entre otros, estuvieron en desacuerdo con este plan ya que la Independencia estaba recién reparada y su tripulación no había hecho ejercicios navales mientras que el Huáscar no contaba con proyectiles capaces de penetrar el blindaje de los buques chilenos Cochrane y Blanco Encalada. A pesar de esta oposición, la escuadra peruana zarpó el mismo 16 de mayo desde El Callao hacia Arica llevando a bordo al presidente Mariano Ignacio Prado en la nave insignia Oroya.
Ambas escuadras se cruzaron en alta mar sin avistarse. En Mollendo el presidente Prado se enteró, por medio del vapor Ilo de la compañía PSNC, de que el grueso de la escuadra chilena se había retirado. En Arica se entera que habían dejado a las naves Covadonga, Esmeralda y un transporte a cargo del bloqueo de Iquique por lo que el presidente Prado decidió que el Huáscar y la Independencia navegaran hasta Iquique a romper el bloqueo, capturando o destruyendo a los buques chilenos.
En la mañana del miércoles 21 de mayo, el bloqueo de Iquique era mantenido por la corbeta Esmeralda y la goleta Covadonga fondeadas ambas a 2,7 km al norte del faro del puerto. Por su parte el transporte Lamar se encontraba fondeado más cerca de la costa.[5] A las seis y media de la mañana uno de los vigías de la Covadonga, la cual se encontraba de guardia, avistó columnas de humo acercándose desde el norte. Al reducirse la distancia, se identificó que dichas columnas de humo correspondían a los blindados peruanos Huáscar e Independencia. El comandante de la Covadonga, ordenó advertir la presencia del enemigo al comandante de la Esmeralda, Arturo Prat, con un cañonazo. Este, al escuchar la señal dispuso levar el ancla, hacer comer a la tripulación y tocar zafarrancho de combate. Además ordenó que la Covadonga se pusiera al habla para conferenciar y que se arrojara al mar, en un saco, la correspondencia para la escuadra chilena.
Los buques peruanos, al avistar las naves chilenas, izaron bandera de combate. El Huáscar se encontraba mas cerca al puerto. El comandante Grau arengó a su tripulación:
"Tripulantes del Huáscar: Estamos a la vista de Iquique. Allí no solo están nuestros afligidos compatriotas de Tarapacá. Allí está el enemigo de la patria todavía impune. Ha llegado la hora de castigarlo. Espero que lo sepáis hacer cosechando nuevos laureles y nuevas glorias dignas de brillar al lado de Junín, Ayacucho, Abtao y el 2 de Mayo. ¡Viva el Perú!"
Por su parte, Prat ordenó izar las señales: "reforzar las cargas", "venir al habla" y "seguir mis aguas" y a continuación arengó a su tripulación con las siguientes palabras:
"¡Muchachos!: La contienda es desigual, pero ánimo y valor. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo y espero que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Por mi parte, os aseguro, que mientras yo viva, esa bandera flameará en su lugar y si yo muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber".
Terminada la arenga, la Covadonga llegó al habla y Prat le ordenó a Condell: "¡que almuerce la gente!, ¡reforzar las cargas!, ¡cada uno a cumplir con su deber!". Condell simplemente respondió: "¡all right!". Terminado lo anterior se sintió una explosión y una columna de agua y espuma se levantó cerca de ambos buques, el Huáscar había disparado su primer tiro. Se iniciaba el combate.
En tierra, la población del puerto despertó con el primer cañonazo y se dirigió a la playa para recibir a las naves peruanas que venían a liberarlos del bloqueo de Iquique.
El transporte chileno Lamar izó bandera norteamericana y abandonó la bahía rumbo al sur. Durante 30 minutos el Huáscar se enfrentó solo a las dos naves chilenas, hasta la llegada de la Independencia. Los buques chilenos concentraron sus tiros sobre el Huáscar sin mayores consecuencias.
Los movimientos iniciales de la Esmeralda hicieron que se averiaran sus calderas lo que redujo su andar de 6kn a 3 kn. En atención a esto, Prat ubicó su nave frente a la población a distancia de 200 metros de la playa. En esta situación los cañonazos peruanos podrían afectar a la población y sumado a que las naves peruanas se encontraban en la entrada al puerto, el oleaje del mar no les permitía dirigir adecuadamente sus disparos.
Después de una hora de combate, las cuatro naves no presentaban daños importantes. A eso de las 11:30 horas la Covadonga, al mando de Condell, súbitamente cambió de rumbo y se dirigió al sur ante la estupefacción de Prat, quien exclamó "¿Qué hace Condell?", ya que sus órdenes eran continuar el combate en la bahía de Iquique.
Grau ordena al comandante de la Independencia que siga a la Covadonga, la que puso rumbo al sur navegando pegada a la costa. En ese instante el combate se dividió en dos enfrentamientos, uno entre el Huáscar y la Esmeralda y el otro, que los historiadores chilenos denominarían combate naval de Punta Gruesa, entre la Independencia y la Covadonga.
Cuando el Huáscar se encontraba a unos 600 metros de la Esmeralda, un bote se le acercó, en él iba el capitán de puerto y de corbeta, Salomé Porras, junto al práctico Guillermo Checlay y el periodista Modesto Molina, quienes le informaron a Grau que la Esmeralda estaba protegida por una línea de torpedos fijos. Ante esta información, Grau decidió mantener una distancia de 500 metros de la corbeta, posición desde la cual abrió fuego.
Pasada una hora y media de combate, la Esmeralda no había sido impactada por ningún proyectil del Huáscar, sus tiros pasaban largos cayendo en la playa e hiriendo a la población. Cerca de las diez de la mañana, el general Juan Buendía, jefe de las tropas peruanas en Iquique, hizo llevar a la playa 4 cañones Blakely de montaña con los cuales empezó a disparar contra la Esmeralda. Una granada mató a tres hombres y otra hirió a otros tres. En total realizó 60 tiros y varios de fusilería. La situación se tornó insostenible para la corbeta chilena por lo que Prat decidió cambiar su ubicación 1.000 metros más al norte. Cuando iniciaba el movimiento una granada del Huáscar penetró por su costado de babor saliendo por estribor provocando un incendio en la cámara de oficiales que fue prontamente controlado.
Grau, al observar el movimiento de la Esmeralda, se dio cuenta de que la información de la defensa con torpedos era errónea, por lo que decidió atacar empleando su espolón. Enfiló su proa hacia el costado de babor de la Esmeralda. Prat trató de esquivar el golpe dando avante y cerrando la caña a babor no logrando esquivar el golpe que recibió a la altura del palo mesana sin mayores daños, pero sí con una mortandad de su gente. Prat al ver la cubierta del buque enemigo a sus pies gritó:
"al abordaje"
En medio del estruendo, Prat pretendió abordar el Huáscar, saltó a la cubierta del Huáscar siendo seguido solamente por el sargento Juan de Dios Aldea y el marinero Arsenio Canave quien perdió impulso y cayó al agua.
Una vez a bordo, Prat, armado con un sable y una pistola, avanzó hacia la torre de mando, en el trayecto hacia ella ultimó al oficial de señales, el teniente segundo Jorge Velarde. Al avanzar a babor de la torre de Coles, Prat recibió un balazo en la frente que lo mató instantáneamente. A su vez el sargento Aldea cayó herido por una descarga de fusilería sobre la cubierta.
Grau retiró su buque del costado de la Esmeralda para preparar una segunda embestida mientras que a bordo de la Esmeralda tomó el mando el teniente Luis Uribe Orrego. Al producirse el segundo espolonazo, se efectuó un segundo intento de abordaje por otros doce tripulantes chilenos, al mando del teniente primero Ignacio Serrano, el cual también resultó infructuoso.
Al tercer impacto con espolón en el sector del palo mesana y dos cañonazos que dieron a boca de jarro, la corbeta se inclinó de proa y empezó a hundirse. A las doce diez de ese día la Esmeralda desapareció de la superficie del mar.
En total, el Huáscar disparó 47 proyectiles y fue impactado por 6 bombas y 23 balas. Los chilenos acusaron 143 muertos. Los peruanos perdieron al teniente segundo Jorge Velarde y siete marineros resultaron heridos. Grau, antes de avanzar para reunirse con la Independencia, dispuso el salvataje de los 57 náufragos de la Esmeralda.
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La Independencia se encontraba en persecución de la Covadonga, quien pegada a la playa en la bahía de Chiquinata iba rumbo al sur del puerto de Iquique, hasta que llegan a la ultima caleta donde la Independencia encalla en los roquerios de "Punta Gruesa". El comandante Condell ordena retroceder y bombardear la Independencia la cual se defendió aun inundada y enviando a los náufragos en botes hacia la playa.
El Huáscar, tras rescatar a los 57 sobrevivientes de la Esmeralda, avistó a la Independencia a las 2:20 pm a 9 millas de distancia y llegó frente a ella a las 3:10 pm. La encontró varada y con solo 20 tripulantes a bordo, entre ellos More, ya que el resto había desembarcado en botes. El blindado peruano continuó la persecución de la Covadonga durante tres horas, hasta que Miguel Grau, convencido que la distancia que lo separaban de ella no podía acortarse antes de la puesta del sol, decidió regresar en auxilio de la Independencia. Grau estimó entonces que la pérdida de la fragata era total y envió las embarcaciones del Huáscar por los tripulantes que aún se encontraban a bordo dando la orden de incendiar el buque.
Los sobrevivientes de la Esmeralda fueron entregados a las autoridades militares del puerto de Iquique. Los oficiales sobrevivientes fueron conducidos a la localidad de Tacna, en Perú.
Luego del combate, el Almirante Grau ordenó que los objetos personales de Prat, su diario personal, uniforme, espada entre otros, fueran devueltos a la viuda de Prat. Junto con ellos, Carmela Carvajal recibió una carta del Almirante peruano. En esta carta Grau recalca la calidad personal y la hidalguía de su rival. En respuesta, Carmela Carvajal le escribio una carta agradeciendo este gesto. Este hecho sumado al rescate de los náufragos de la Esmeralda hicieron ganar a Grau el apodo de "El Caballero de los Mares".
Sobre la situación de los náufragos rescatados de la Esmeralda, Jorge Hunneus del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chile escribe al Vice Cónsul Británico en Iquique expresando la generosidad con el cual el Perú trata a los marinos prisioneros y la cual espera corresponder.
Los cadáveres de Prat y Serrano fueron enterrados gracias a la gentileza del ciudadano español Eduardo Llanos, junto a otros miembros de su colonia, el jueves 22 de mayo en el cementerio de Iquique, corriendo el español con todos los gastos.
A Chile la noticia llegó a Valparaíso por el cable submarino. El sábado 24 de mayo recién se conocieron en Santiago los detalles del combate en Iquique y la muerte de Prat y, además, el hundimiento de la Independencia. Desde ese momento se produjo en Chile un avivamiento del patriotismo y muchos chilenos acudieron voluntariamente a los cuarteles para enrolarse y participar en el conflicto.
El heroismo de Prat marcó la pauta moral que se constituyó en la consigna obligatoria para los combatientes chilenos que lucharon en la Guerra del Pacífico: jamás rendirse ante el enemigo, cualquiera que fuese su superioridad.
Inmediatamente después del Combate Naval de Iquique, el Húascar hizo lo planeado, es decir, cañonear los puertos chilenos y buscar barcos que transportaban pertrechos de guerra y soldados , desarrollando una intensa campaña.
La captura del monitor pasó a ser el objetivo principal de las fuerzas navales chilenas. Finalmente, emboscado por los blindados chilenos, el Huascar sucumbió en el Combate de Angamos el 8 de octubre de 1879.
RESEÑA HISTORICA DEL COMBATE NAVAL DE IQUIQUE.
El combate naval de Iquique fue un enfrentamiento naval de la Guerra del Pacífico. Tuvo lugar en la bahía de Iquique, el día miércoles 21 de mayo de 1879 y en él se enfrentaron el monitor peruano Huáscar al mando del capitán de navío Miguel Grau Seminario y la corbeta chilena Esmeralda al mando del capitán de fragata Arturo Prat Chacón, quien resultó muerto en esta acción. El combate tuvo como resultado el hundimiento de la corbeta chilena y el levantamiento del bloqueo del puerto de Iquique.
..Antes de la declaración de guerra a la Confederación Perú-Boliviana, el gobierno chileno decidió como estrategia movilizar su escuadra para bloquear el puerto peruano del Callao, esperando así encerrar allí a la escuadra del Perú para operar libremente en el litoral peruano o bien destruirla en un combate si se presentaba la ocasión. Sin embargo, el contraalmirante Juan Williams Rebolledo, comandante en jefe de la escuadra chilena, rechazó este plan por considerar que sus naves no estaban en condiciones de emprender un ataque inmediato a El Callao pues carecía de víveres y combustible para la travesía. En su lugar, Williams prefirió bloquear el puerto peruano de Iquique y desde allí hostilizar los puertos peruanos del Departamento de Tarapacá. La escuadra chilena parte el 3 de abril desde Antofagasta con destino a Iquique para establecer el bloqueo.
Chile declara la guerra al Perú y a Bolivia el sábado 5 de abril de 1879 y ese mismo día la escuadra chilena inicia el bloqueo del puerto de Iquique.
La escuadra chilena incursionó en los poblados peruanos de Pabellón de Pica, Juanillos (15 de abril) y Mollendo (17 de abril) bombardeando trenes y naves; luego bombardeó Pisagua (18 de abril) y destruyó Mejillones (29 de abril).
Debido a la presión del gobierno chileno, Williams es convencido de atacar el puerto del Callao. Para tal efecto, la escuadra chilena zarpó desde Iquique el viernes 16 de mayo en una expedición al Callao con todos los buques disponibles dejando el bloqueo de Iquique a cargo de los buques más antiguos de la escuadra chilena la corbeta Esmeralda al mando de Arturo Prat, la goleta Covadonga, al mando de Carlos Condell y el transporte Lamar. Debido a su mayor antigüedad, Prat quedó como jefe del bloqueo.
Para defender a las localidades peruanas del ataque chileno, el plan del Perú era terminar en El Callao las reparaciones de las naves de su escuadra y trasladar tropas y pertrechos hacia Arica, Iquique y demás puertos del Departamento de Tarapacá y enviar naves para traer desde Panamá armamento y municiones adquiridos en los Estados Unidos. Los comandantes peruanos Grau, More, y García y García, entre otros, estuvieron en desacuerdo con este plan ya que la Independencia estaba recién reparada y su tripulación no había hecho ejercicios navales mientras que el Huáscar no contaba con proyectiles capaces de penetrar el blindaje de los buques chilenos Cochrane y Blanco Encalada. A pesar de esta oposición, la escuadra peruana zarpó el mismo 16 de mayo desde El Callao hacia Arica llevando a bordo al presidente Mariano Ignacio Prado en la nave insignia Oroya.
Ambas escuadras se cruzaron en alta mar sin avistarse. En Mollendo el presidente Prado se enteró, por medio del vapor Ilo de la compañía PSNC, de que el grueso de la escuadra chilena se había retirado. En Arica se entera que habían dejado a las naves Covadonga, Esmeralda y un transporte a cargo del bloqueo de Iquique por lo que el presidente Prado decidió que el Huáscar y la Independencia navegaran hasta Iquique a romper el bloqueo, capturando o destruyendo a los buques chilenos.
En la mañana del miércoles 21 de mayo, el bloqueo de Iquique era mantenido por la corbeta Esmeralda y la goleta Covadonga fondeadas ambas a 2,7 km al norte del faro del puerto. Por su parte el transporte Lamar se encontraba fondeado más cerca de la costa.[5] A las seis y media de la mañana uno de los vigías de la Covadonga, la cual se encontraba de guardia, avistó columnas de humo acercándose desde el norte. Al reducirse la distancia, se identificó que dichas columnas de humo correspondían a los blindados peruanos Huáscar e Independencia. El comandante de la Covadonga, ordenó advertir la presencia del enemigo al comandante de la Esmeralda, Arturo Prat, con un cañonazo. Este, al escuchar la señal dispuso levar el ancla, hacer comer a la tripulación y tocar zafarrancho de combate. Además ordenó que la Covadonga se pusiera al habla para conferenciar y que se arrojara al mar, en un saco, la correspondencia para la escuadra chilena.
Los buques peruanos, al avistar las naves chilenas, izaron bandera de combate. El Huáscar se encontraba mas cerca al puerto. El comandante Grau arengó a su tripulación:
"Tripulantes del Huáscar: Estamos a la vista de Iquique. Allí no solo están nuestros afligidos compatriotas de Tarapacá. Allí está el enemigo de la patria todavía impune. Ha llegado la hora de castigarlo. Espero que lo sepáis hacer cosechando nuevos laureles y nuevas glorias dignas de brillar al lado de Junín, Ayacucho, Abtao y el 2 de Mayo. ¡Viva el Perú!"
Por su parte, Prat ordenó izar las señales: "reforzar las cargas", "venir al habla" y "seguir mis aguas" y a continuación arengó a su tripulación con las siguientes palabras:
"¡Muchachos!: La contienda es desigual, pero ánimo y valor. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo y espero que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Por mi parte, os aseguro, que mientras yo viva, esa bandera flameará en su lugar y si yo muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber".
Terminada la arenga, la Covadonga llegó al habla y Prat le ordenó a Condell: "¡que almuerce la gente!, ¡reforzar las cargas!, ¡cada uno a cumplir con su deber!". Condell simplemente respondió: "¡all right!". Terminado lo anterior se sintió una explosión y una columna de agua y espuma se levantó cerca de ambos buques, el Huáscar había disparado su primer tiro. Se iniciaba el combate.
En tierra, la población del puerto despertó con el primer cañonazo y se dirigió a la playa para recibir a las naves peruanas que venían a liberarlos del bloqueo de Iquique.
El transporte chileno Lamar izó bandera norteamericana y abandonó la bahía rumbo al sur. Durante 30 minutos el Huáscar se enfrentó solo a las dos naves chilenas, hasta la llegada de la Independencia. Los buques chilenos concentraron sus tiros sobre el Huáscar sin mayores consecuencias.
Los movimientos iniciales de la Esmeralda hicieron que se averiaran sus calderas lo que redujo su andar de 6kn a 3 kn. En atención a esto, Prat ubicó su nave frente a la población a distancia de 200 metros de la playa. En esta situación los cañonazos peruanos podrían afectar a la población y sumado a que las naves peruanas se encontraban en la entrada al puerto, el oleaje del mar no les permitía dirigir adecuadamente sus disparos.
Después de una hora de combate, las cuatro naves no presentaban daños importantes. A eso de las 11:30 horas la Covadonga, al mando de Condell, súbitamente cambió de rumbo y se dirigió al sur ante la estupefacción de Prat, quien exclamó "¿Qué hace Condell?", ya que sus órdenes eran continuar el combate en la bahía de Iquique.
Grau ordena al comandante de la Independencia que siga a la Covadonga, la que puso rumbo al sur navegando pegada a la costa. En ese instante el combate se dividió en dos enfrentamientos, uno entre el Huáscar y la Esmeralda y el otro, que los historiadores chilenos denominarían combate naval de Punta Gruesa, entre la Independencia y la Covadonga.
Cuando el Huáscar se encontraba a unos 600 metros de la Esmeralda, un bote se le acercó, en él iba el capitán de puerto y de corbeta, Salomé Porras, junto al práctico Guillermo Checlay y el periodista Modesto Molina, quienes le informaron a Grau que la Esmeralda estaba protegida por una línea de torpedos fijos. Ante esta información, Grau decidió mantener una distancia de 500 metros de la corbeta, posición desde la cual abrió fuego.
Pasada una hora y media de combate, la Esmeralda no había sido impactada por ningún proyectil del Huáscar, sus tiros pasaban largos cayendo en la playa e hiriendo a la población. Cerca de las diez de la mañana, el general Juan Buendía, jefe de las tropas peruanas en Iquique, hizo llevar a la playa 4 cañones Blakely de montaña con los cuales empezó a disparar contra la Esmeralda. Una granada mató a tres hombres y otra hirió a otros tres. En total realizó 60 tiros y varios de fusilería. La situación se tornó insostenible para la corbeta chilena por lo que Prat decidió cambiar su ubicación 1.000 metros más al norte. Cuando iniciaba el movimiento una granada del Huáscar penetró por su costado de babor saliendo por estribor provocando un incendio en la cámara de oficiales que fue prontamente controlado.
Grau, al observar el movimiento de la Esmeralda, se dio cuenta de que la información de la defensa con torpedos era errónea, por lo que decidió atacar empleando su espolón. Enfiló su proa hacia el costado de babor de la Esmeralda. Prat trató de esquivar el golpe dando avante y cerrando la caña a babor no logrando esquivar el golpe que recibió a la altura del palo mesana sin mayores daños, pero sí con una mortandad de su gente. Prat al ver la cubierta del buque enemigo a sus pies gritó:
"al abordaje"
En medio del estruendo, Prat pretendió abordar el Huáscar, saltó a la cubierta del Huáscar siendo seguido solamente por el sargento Juan de Dios Aldea y el marinero Arsenio Canave quien perdió impulso y cayó al agua.
Una vez a bordo, Prat, armado con un sable y una pistola, avanzó hacia la torre de mando, en el trayecto hacia ella ultimó al oficial de señales, el teniente segundo Jorge Velarde. Al avanzar a babor de la torre de Coles, Prat recibió un balazo en la frente que lo mató instantáneamente. A su vez el sargento Aldea cayó herido por una descarga de fusilería sobre la cubierta.
Grau retiró su buque del costado de la Esmeralda para preparar una segunda embestida mientras que a bordo de la Esmeralda tomó el mando el teniente Luis Uribe Orrego. Al producirse el segundo espolonazo, se efectuó un segundo intento de abordaje por otros doce tripulantes chilenos, al mando del teniente primero Ignacio Serrano, el cual también resultó infructuoso.
Al tercer impacto con espolón en el sector del palo mesana y dos cañonazos que dieron a boca de jarro, la corbeta se inclinó de proa y empezó a hundirse. A las doce diez de ese día la Esmeralda desapareció de la superficie del mar.
En total, el Huáscar disparó 47 proyectiles y fue impactado por 6 bombas y 23 balas. Los chilenos acusaron 143 muertos. Los peruanos perdieron al teniente segundo Jorge Velarde y siete marineros resultaron heridos. Grau, antes de avanzar para reunirse con la Independencia, dispuso el salvataje de los 57 náufragos de la Esmeralda.
.
La Independencia se encontraba en persecución de la Covadonga, quien pegada a la playa en la bahía de Chiquinata iba rumbo al sur del puerto de Iquique, hasta que llegan a la ultima caleta donde la Independencia encalla en los roquerios de "Punta Gruesa". El comandante Condell ordena retroceder y bombardear la Independencia la cual se defendió aun inundada y enviando a los náufragos en botes hacia la playa.
El Huáscar, tras rescatar a los 57 sobrevivientes de la Esmeralda, avistó a la Independencia a las 2:20 pm a 9 millas de distancia y llegó frente a ella a las 3:10 pm. La encontró varada y con solo 20 tripulantes a bordo, entre ellos More, ya que el resto había desembarcado en botes. El blindado peruano continuó la persecución de la Covadonga durante tres horas, hasta que Miguel Grau, convencido que la distancia que lo separaban de ella no podía acortarse antes de la puesta del sol, decidió regresar en auxilio de la Independencia. Grau estimó entonces que la pérdida de la fragata era total y envió las embarcaciones del Huáscar por los tripulantes que aún se encontraban a bordo dando la orden de incendiar el buque.
Los sobrevivientes de la Esmeralda fueron entregados a las autoridades militares del puerto de Iquique. Los oficiales sobrevivientes fueron conducidos a la localidad de Tacna, en Perú.
Luego del combate, el Almirante Grau ordenó que los objetos personales de Prat, su diario personal, uniforme, espada entre otros, fueran devueltos a la viuda de Prat. Junto con ellos, Carmela Carvajal recibió una carta del Almirante peruano. En esta carta Grau recalca la calidad personal y la hidalguía de su rival. En respuesta, Carmela Carvajal le escribio una carta agradeciendo este gesto. Este hecho sumado al rescate de los náufragos de la Esmeralda hicieron ganar a Grau el apodo de "El Caballero de los Mares".
Sobre la situación de los náufragos rescatados de la Esmeralda, Jorge Hunneus del Ministerio de Asuntos Exteriores de Chile escribe al Vice Cónsul Británico en Iquique expresando la generosidad con el cual el Perú trata a los marinos prisioneros y la cual espera corresponder.
Los cadáveres de Prat y Serrano fueron enterrados gracias a la gentileza del ciudadano español Eduardo Llanos, junto a otros miembros de su colonia, el jueves 22 de mayo en el cementerio de Iquique, corriendo el español con todos los gastos.
A Chile la noticia llegó a Valparaíso por el cable submarino. El sábado 24 de mayo recién se conocieron en Santiago los detalles del combate en Iquique y la muerte de Prat y, además, el hundimiento de la Independencia. Desde ese momento se produjo en Chile un avivamiento del patriotismo y muchos chilenos acudieron voluntariamente a los cuarteles para enrolarse y participar en el conflicto.
El heroismo de Prat marcó la pauta moral que se constituyó en la consigna obligatoria para los combatientes chilenos que lucharon en la Guerra del Pacífico: jamás rendirse ante el enemigo, cualquiera que fuese su superioridad.
Inmediatamente después del Combate Naval de Iquique, el Húascar hizo lo planeado, es decir, cañonear los puertos chilenos y buscar barcos que transportaban pertrechos de guerra y soldados , desarrollando una intensa campaña.
La captura del monitor pasó a ser el objetivo principal de las fuerzas navales chilenas. Finalmente, emboscado por los blindados chilenos, el Huascar sucumbió en el Combate de Angamos el 8 de octubre de 1879.
lunes, 27 de diciembre de 2010
COMO NOS CAMBIA LA MUERTE
Hasta el siglo pasado llegábamos todos compungidos, llenos de dolor hasta el llamado Camposanto para dar la última despedida a nuestros seres queridos.Y de paso vernos con nuestros familiares, ya que son las únicas oportunidades que nos relacionamos con ellos, sólo en los matrimonios y funerales. Con ellos nos quedábamos bebiendo en el Bar de la esquina llamado “La ultima lagrima”. Celebrando que Roberto por lo menos tenía donde caerse muerto.
Nunca más se repetirán estas escenas. Porque ahora, en este siglo XXI, las cosas son muy diferentes en varios países de América latina y el mundo. Todo está cambiando demasiado rápido.
Para nuestra muerte ya no se desea DESCANSO ETERNO. Porque sea cual sea el cambio que se experimenta de vivo a muerto, dicen algunos que en este mundo las cosas funcionan lógicamente armónicas y por algo será. O sea que aún hay mucho trabajo por hacer así sea en estado espiritual o gaseoso.
Hace muchísimos años que los velorios salieron de las casas donde vivía el occiso. Ahora todo es empresa. Y las funerarias ofrecen el KIT COMPLETO. Hasta le alquilan el ataúd, porque es de regia madera, y la buena madera es para lucirla, NO PARA QUEMARLA. Porque ya no habrá más cementerios ni tierra en lo que nos queda de vida. Ahora la moda es: HORNO CREMATORIO. Una vez la quiso imponer Hitler, pero no supo manejar los medios adecuadamente para su aceptación como hacen ahora las maquinarias políticas con cualquier proyecto cuando desean adjudicar un contrato, así sea para construir una penitenciaría nueva.
En estos tiempos morirse es un lujo que ya está previsto como “ gastos exequiales” y usted debe pagarlo todo los meses en vida, con el objeto de no perjudicar económicamente a sus familiares con su muerte. Y para no perder la imagen y la compostura, los mausoleos se levantan en las afueras de la ciudad. De tal manera que aún se puede organizar un cortejo, que no es más que una exhibición de marcas de carros. Todo es vanidad hasta en la muerte. Y en la capilla del mausoleo se realiza el responso fúnebre. Y todo el mundo expectante a ver a qué horas termina para trasladar el cuerpo hacia el ascensor que lo llevará directamente al horno crematorio. Pero como hoy es miércoles no hay quema hasta el viernes, así que se irá al congelador. Total, al cuerpo ya casi no le queda nada por descomponerse, porque todos sus órganos útiles le son extraídos por la misma funeraria, que tiene montada su propia empresa de órganos humanos para trasplantes. Entonces le dicen a la viuda: “señora venga el sábado por la mañana a retirar el cenizario de su esposo”. Y todos abandonamos tranquilos con caras serias el mausoleo. Obvio, ninguna empresa va encender gas a tan altas temperaturas por solamente un cuerpo. Tienen que esperar, para que sea rentable, que lleguen otros más.
O sea que cuando el sábado por la mañana vuelve la viuda a buscar el cenizario de su esposo le entregan la cenizas. Pero nadie garantiza que sean las de Roberto el muerto.
Lo digo porque lo he visto y lo percibo. Vivo cerca, a pocos kilómetros de un mausoleo, y ni por más que desodoricen la quema siempre por las madrugadas algo se siente. Porque ni que fueran pingos ( bobos) para encender el horno de día.
Ya en este siglo hasta el refrán se acabó: “ EL MUERTO AL HOYO Y EL VIVO AL POLLO”. Y el servicio de horno crematorio es más barato que la tierrita, así que me hacen el favor, a mí que me cremen. Total ya está pagado.
Posteado en Reflexiones
Esta entrada fue escrita por Ronald Gutierrez Candia el 20 Diciembre, 2010 Tags: cambio, crematorio, mausoleo, muerte
1 Comment so far
OMAR GONZALEZ HURTADO Diciembre 21, 2010 16:04
Patético y tragi-comico su articulo mi estimado amigo, pero aunque sea doloroso en su contenido, la verdad aunque duela ¡es así nomás! ….así todo lo que gira a nuestro alrededor es negocio, todo es empresa, en consecuencia LA MUERTE no podía quedar ajena a este contexto, pero aun hay que agregar otro hecho no menos trágico y lamentable, como lo es el negocio de la “muerte anunciada”, algo similar al titulo de la conocida novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, pues mucho antes y después de que el futuro difunto estire la pata como se dice vulgarmente, comienzan los suculentos cobros y los respectivos pagos deben hacerse concretos de parte de los deudos quienes deben desembolsar de sus bolsillos grandes sumas de dineros que obviamente suelen cobrar las clínicas u hospitales, con lo cual estas empresas se suman a la explotación desmedida de los bolsillos de los familiares que siguen vivitos y coleando, ese es el otro suculento negocio. Bueno mi estimado Ronald, frente a esto hay sin duda mucha tela de cortar. ¡excelente articulo, penoso pero real aunque un tanto espeluznante!
Nunca más se repetirán estas escenas. Porque ahora, en este siglo XXI, las cosas son muy diferentes en varios países de América latina y el mundo. Todo está cambiando demasiado rápido.
Para nuestra muerte ya no se desea DESCANSO ETERNO. Porque sea cual sea el cambio que se experimenta de vivo a muerto, dicen algunos que en este mundo las cosas funcionan lógicamente armónicas y por algo será. O sea que aún hay mucho trabajo por hacer así sea en estado espiritual o gaseoso.
Hace muchísimos años que los velorios salieron de las casas donde vivía el occiso. Ahora todo es empresa. Y las funerarias ofrecen el KIT COMPLETO. Hasta le alquilan el ataúd, porque es de regia madera, y la buena madera es para lucirla, NO PARA QUEMARLA. Porque ya no habrá más cementerios ni tierra en lo que nos queda de vida. Ahora la moda es: HORNO CREMATORIO. Una vez la quiso imponer Hitler, pero no supo manejar los medios adecuadamente para su aceptación como hacen ahora las maquinarias políticas con cualquier proyecto cuando desean adjudicar un contrato, así sea para construir una penitenciaría nueva.
En estos tiempos morirse es un lujo que ya está previsto como “ gastos exequiales” y usted debe pagarlo todo los meses en vida, con el objeto de no perjudicar económicamente a sus familiares con su muerte. Y para no perder la imagen y la compostura, los mausoleos se levantan en las afueras de la ciudad. De tal manera que aún se puede organizar un cortejo, que no es más que una exhibición de marcas de carros. Todo es vanidad hasta en la muerte. Y en la capilla del mausoleo se realiza el responso fúnebre. Y todo el mundo expectante a ver a qué horas termina para trasladar el cuerpo hacia el ascensor que lo llevará directamente al horno crematorio. Pero como hoy es miércoles no hay quema hasta el viernes, así que se irá al congelador. Total, al cuerpo ya casi no le queda nada por descomponerse, porque todos sus órganos útiles le son extraídos por la misma funeraria, que tiene montada su propia empresa de órganos humanos para trasplantes. Entonces le dicen a la viuda: “señora venga el sábado por la mañana a retirar el cenizario de su esposo”. Y todos abandonamos tranquilos con caras serias el mausoleo. Obvio, ninguna empresa va encender gas a tan altas temperaturas por solamente un cuerpo. Tienen que esperar, para que sea rentable, que lleguen otros más.
O sea que cuando el sábado por la mañana vuelve la viuda a buscar el cenizario de su esposo le entregan la cenizas. Pero nadie garantiza que sean las de Roberto el muerto.
Lo digo porque lo he visto y lo percibo. Vivo cerca, a pocos kilómetros de un mausoleo, y ni por más que desodoricen la quema siempre por las madrugadas algo se siente. Porque ni que fueran pingos ( bobos) para encender el horno de día.
Ya en este siglo hasta el refrán se acabó: “ EL MUERTO AL HOYO Y EL VIVO AL POLLO”. Y el servicio de horno crematorio es más barato que la tierrita, así que me hacen el favor, a mí que me cremen. Total ya está pagado.
Posteado en Reflexiones
Esta entrada fue escrita por Ronald Gutierrez Candia el 20 Diciembre, 2010 Tags: cambio, crematorio, mausoleo, muerte
1 Comment so far
OMAR GONZALEZ HURTADO Diciembre 21, 2010 16:04
Patético y tragi-comico su articulo mi estimado amigo, pero aunque sea doloroso en su contenido, la verdad aunque duela ¡es así nomás! ….así todo lo que gira a nuestro alrededor es negocio, todo es empresa, en consecuencia LA MUERTE no podía quedar ajena a este contexto, pero aun hay que agregar otro hecho no menos trágico y lamentable, como lo es el negocio de la “muerte anunciada”, algo similar al titulo de la conocida novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, pues mucho antes y después de que el futuro difunto estire la pata como se dice vulgarmente, comienzan los suculentos cobros y los respectivos pagos deben hacerse concretos de parte de los deudos quienes deben desembolsar de sus bolsillos grandes sumas de dineros que obviamente suelen cobrar las clínicas u hospitales, con lo cual estas empresas se suman a la explotación desmedida de los bolsillos de los familiares que siguen vivitos y coleando, ese es el otro suculento negocio. Bueno mi estimado Ronald, frente a esto hay sin duda mucha tela de cortar. ¡excelente articulo, penoso pero real aunque un tanto espeluznante!
miércoles, 27 de octubre de 2010
TAMALES SANTANDEREANOS
Después de escribir la nota anterior relacionada con “el chocolate espeso” quedé con la impresión de que algo faltaba. Preciso, los Tamales Santandereanos. Y me puse a buscar la receta aquí en el Oráculo (internet), la cual comparto con ustedes con agrado. Pero aunque los tamales son más ricos, prefiero hacer empanadas chilenas, porque los exquisitos tamales tienen mucho pero muchísimo trabajo como ustedes podrán apreciar.
Y como buen chileno no sé preparar tamales, sólo comerlos. Así que bajé la receta y aquí la comparto con ustedes, y de paso le pedí el favor a una prima de mi esposa que hace unos tamales “deliciosos” que me diera el modo de preparación. Pero ¡sorpresa, Edelmira me resultó escritora y ustedes podrán apreciar hasta la sazón del adobo. Las personas que deseen hacer algún comentario, el crédito debe ser para la prima Edelmira.
Primero la receta básica:
Ingredientes
• 3 Libras (1 ½ kg.) de maíz boludo
• 1 Libra (500 gr.) de tocino de cerdo delgado y carnudo, picado
• 2 Libras (1 kg.) de costillas de cerdo, picadas en trozos
• 1 Gallina, despresada y picada
• 1/2 Libra (250gr.) de garbanzos, remojados
• 1/2 Libra (250 gr.) de cebolla cabezona, pequeña y entera
• 4 Pimientos ver des, picados
• 1 Atado de perejil, picado
• 1 Taza de vinagre
• 10 Cabezas de ajo, picado
• 1 Atado de cilantro
• 1/2 Taza de manteca de cerdo
• 2 Ajíes dulces picados
• Cominos, pimienta y sal a gusto
• Alcaparras y uvas pasas (opcional)
Remembranzas
EDELMIRA ACEVEDO QUINTERO
BUCARAMANGA-COLOMBIA
OCTUBRE DE 2010
Ahora que se avecinan las fiestas de fin de año, he estado recordando cuando era niña en mi casa en Villanueva, cómo mis papás preparaban muchos tamales para las cenas de Navidad y Año Nuevo. Esta labor tomaba dos días, que generalmente eran 23 y 24, y 30 y 31, para que los tamales estuvieran calientitos para la cena. Hacer tamales santandereanos es todo un proceso, pues al comprar el maíz amarillo se escogen los mejores granos: sanos, que no estén “patimuertos”, decía “Maita” que le da mal sabor al producto terminado. El maíz se sancocha en agua pura, sin sal ni nada, y el tiempo es importante medirlo porque si se pasa también se altera la calidad del tamal, esto se hace la víspera de prepararlos. Al día siguiente, muy temprano, se muele, tarea que siempre la hacía Papá, pues mis hermanos y yo éramos muy chicos y en ese entonces no había las máquinas con motor eléctrico que hay ahora; era duro hacer este oficio, pero papá lo hacía gustoso antes de salir al trabajo. El maíz ya molido se disuelve en agua, se cuela, Maita, utilizaba una esponja de fique, que se introduce dentro y se saca llena de los hollejos del maíz, luego todo este excedente se utiliza para alimentar a los pollos del corral; esta operación se repite varias veces, tantas como sea necesario, hasta que la masa quede limpia de esos hollejos para que la textura de la masa sea muy fina, que es lo ideal. Ahora todo este proceso se hace en un colador plástico, que agiliza mucho más la tarea; ya bien colada, se pone al fuego, no sin antes condimentarla con sal, ajo, cominos, color y demás especies que se desee al gusto, removerla constantemente esta masa de maíz amarillo, es necesario para que no se haga grumos ni se pegue y como consecuencia, se ahúma; bastante es el tiempo que se gasta en este paso y es necesario que haya buen fuego para que la masa hierva vigorosamente hasta dar el punto requerido.
Ya lista la masa propiamente dicha, se saca a enfriar, luego se soba con manteca de cerdo, que le da un sabor exquisito. La carne de cerdo, que ya Papá la ha comprado en el mercado, ha sido adobada con anterioridad por Maita, se me olvidaba aclarar que así llamábamos cariñosamente a nuestra madre, ella adobaba con ajos, sal, cominos, cebollas picada y ya no recuerdo qué más; el caso es que quedaba bien rica. Ahora el tamal se prepara con pollo además de la carne de cerdo y el tocino que es infaltable en el buen tamal; pero ¿cómo vamos a hacer un tamal Santandereano sin garbanzos? Era necesario ponerlos en agua desde la víspera. Pero a Maita no se le olvidaba nada, claro que sí ya los tenía en remojo, la cebolla cabezona se pica bien pequeña, lo mismo que la zanahoria. Todo ya está listo para empezar a armar los tamales. Pero, ¿y en qué se envuelven? Las hojas de plátano las traíamos de una finca cerca del pueblo, donde un amigo que las obsequiaba, eso sí lo hacíamos los pequeños, pues no representaba mucho esfuerzo, las hojas hay que soasarlas directamente al fuego para que sean flexibles a la hora de envolverlos y se dejen manejar sin dificultad. Ya está todo listo para armar los tamales: la masa fría, la carne condimentada, la cebolla y la zanahoria picadas, los garbanzos bien grandes y las hojas listas, es hora pues de formar las bolitas del tamaño deseado.
Para que la masa no se pegue a las manos, constantemente se untan las manos con manteca de cerdo que es necesario mantener en el centro de la mesa donde se está haciendo ésta labor. A cada tamal se le coloca uno de los trozos de carne, un trozo de tocino, un puñado de garbanzo y cebolla y zanahoria. Ya armadito el tamal, se envuelve en la hoja de plátano. Papá siempre envolvía los tamales, tenía una práctica para hacerlo y le quedaban perfectos, como un regalito le decía yo. Amarrarlos es el último paso, recuerdo que se contaban hasta 300 tamales, que al día siguiente temprano se llevaban donde las amistades y los compadres de mis papás para el desayuno con chocolate y queso. Para cocinarlos, vaya que si se necesitaba una olla bien grande, para que queden bien distribuidos, y como es estrictamente necesario, hacerle una base en el fondo de la olla con las venas de las hojas de plátano para que el tamal no se sumerja en el agua, es mejor que se cocinen al vapor. Cocinarlos demoraba de 2 y 30 a 3 hora, con buena leña para que no les faltara el fuego y ya cocinados se dejan enfriar un poco para poder degustarlos. Ahora se cocinan en fogones a gas adecuados para ollas grandes y es mucho más cómoda y fácil la cocción que antaño, la verdad es que para muchos el sabor de las comidas preparadas con leña es inigualable. Bueno, lo importante es que en la familia esa tradición de preparar nuestros propios tamales para estas fechas no se ha perdido, ni la fórmula, ni el gusto por hacerlos y no falta la olla grandísima para cocinar 250 o 300 tamales para las cenas de Navidad y Año Nuevo.
¿Qué tal las remembranzas de Edelmira Acevedo? Villanueva está cerquita a Bucaramanga, primero hay que llegar a San Gil. lo que ustedes no saben es que Edelmira tiene muchas hermanas, entonces la tarea de hacer tamales en familia es mucho más liviana. Pero que lo haga una sola persona, no, eso es muy dispendioso, prefiero que me los sirvan CON CHOCOLATE ESPESO y queso dentro del pocillo (taza). Escríbanle por este mismo medio a Edelmira para que les enseñe a hacer AYACOS santandereanos, una especie de humita chilena pero con presa de carne y pollo. El correo es: miracevedo@hotmail.es.
Gracias por su paciencia y por aquí nos escribimos.
Y como buen chileno no sé preparar tamales, sólo comerlos. Así que bajé la receta y aquí la comparto con ustedes, y de paso le pedí el favor a una prima de mi esposa que hace unos tamales “deliciosos” que me diera el modo de preparación. Pero ¡sorpresa, Edelmira me resultó escritora y ustedes podrán apreciar hasta la sazón del adobo. Las personas que deseen hacer algún comentario, el crédito debe ser para la prima Edelmira.
Primero la receta básica:
Ingredientes
• 3 Libras (1 ½ kg.) de maíz boludo
• 1 Libra (500 gr.) de tocino de cerdo delgado y carnudo, picado
• 2 Libras (1 kg.) de costillas de cerdo, picadas en trozos
• 1 Gallina, despresada y picada
• 1/2 Libra (250gr.) de garbanzos, remojados
• 1/2 Libra (250 gr.) de cebolla cabezona, pequeña y entera
• 4 Pimientos ver des, picados
• 1 Atado de perejil, picado
• 1 Taza de vinagre
• 10 Cabezas de ajo, picado
• 1 Atado de cilantro
• 1/2 Taza de manteca de cerdo
• 2 Ajíes dulces picados
• Cominos, pimienta y sal a gusto
• Alcaparras y uvas pasas (opcional)
Remembranzas
EDELMIRA ACEVEDO QUINTERO
BUCARAMANGA-COLOMBIA
OCTUBRE DE 2010
Ahora que se avecinan las fiestas de fin de año, he estado recordando cuando era niña en mi casa en Villanueva, cómo mis papás preparaban muchos tamales para las cenas de Navidad y Año Nuevo. Esta labor tomaba dos días, que generalmente eran 23 y 24, y 30 y 31, para que los tamales estuvieran calientitos para la cena. Hacer tamales santandereanos es todo un proceso, pues al comprar el maíz amarillo se escogen los mejores granos: sanos, que no estén “patimuertos”, decía “Maita” que le da mal sabor al producto terminado. El maíz se sancocha en agua pura, sin sal ni nada, y el tiempo es importante medirlo porque si se pasa también se altera la calidad del tamal, esto se hace la víspera de prepararlos. Al día siguiente, muy temprano, se muele, tarea que siempre la hacía Papá, pues mis hermanos y yo éramos muy chicos y en ese entonces no había las máquinas con motor eléctrico que hay ahora; era duro hacer este oficio, pero papá lo hacía gustoso antes de salir al trabajo. El maíz ya molido se disuelve en agua, se cuela, Maita, utilizaba una esponja de fique, que se introduce dentro y se saca llena de los hollejos del maíz, luego todo este excedente se utiliza para alimentar a los pollos del corral; esta operación se repite varias veces, tantas como sea necesario, hasta que la masa quede limpia de esos hollejos para que la textura de la masa sea muy fina, que es lo ideal. Ahora todo este proceso se hace en un colador plástico, que agiliza mucho más la tarea; ya bien colada, se pone al fuego, no sin antes condimentarla con sal, ajo, cominos, color y demás especies que se desee al gusto, removerla constantemente esta masa de maíz amarillo, es necesario para que no se haga grumos ni se pegue y como consecuencia, se ahúma; bastante es el tiempo que se gasta en este paso y es necesario que haya buen fuego para que la masa hierva vigorosamente hasta dar el punto requerido.
Ya lista la masa propiamente dicha, se saca a enfriar, luego se soba con manteca de cerdo, que le da un sabor exquisito. La carne de cerdo, que ya Papá la ha comprado en el mercado, ha sido adobada con anterioridad por Maita, se me olvidaba aclarar que así llamábamos cariñosamente a nuestra madre, ella adobaba con ajos, sal, cominos, cebollas picada y ya no recuerdo qué más; el caso es que quedaba bien rica. Ahora el tamal se prepara con pollo además de la carne de cerdo y el tocino que es infaltable en el buen tamal; pero ¿cómo vamos a hacer un tamal Santandereano sin garbanzos? Era necesario ponerlos en agua desde la víspera. Pero a Maita no se le olvidaba nada, claro que sí ya los tenía en remojo, la cebolla cabezona se pica bien pequeña, lo mismo que la zanahoria. Todo ya está listo para empezar a armar los tamales. Pero, ¿y en qué se envuelven? Las hojas de plátano las traíamos de una finca cerca del pueblo, donde un amigo que las obsequiaba, eso sí lo hacíamos los pequeños, pues no representaba mucho esfuerzo, las hojas hay que soasarlas directamente al fuego para que sean flexibles a la hora de envolverlos y se dejen manejar sin dificultad. Ya está todo listo para armar los tamales: la masa fría, la carne condimentada, la cebolla y la zanahoria picadas, los garbanzos bien grandes y las hojas listas, es hora pues de formar las bolitas del tamaño deseado.
Para que la masa no se pegue a las manos, constantemente se untan las manos con manteca de cerdo que es necesario mantener en el centro de la mesa donde se está haciendo ésta labor. A cada tamal se le coloca uno de los trozos de carne, un trozo de tocino, un puñado de garbanzo y cebolla y zanahoria. Ya armadito el tamal, se envuelve en la hoja de plátano. Papá siempre envolvía los tamales, tenía una práctica para hacerlo y le quedaban perfectos, como un regalito le decía yo. Amarrarlos es el último paso, recuerdo que se contaban hasta 300 tamales, que al día siguiente temprano se llevaban donde las amistades y los compadres de mis papás para el desayuno con chocolate y queso. Para cocinarlos, vaya que si se necesitaba una olla bien grande, para que queden bien distribuidos, y como es estrictamente necesario, hacerle una base en el fondo de la olla con las venas de las hojas de plátano para que el tamal no se sumerja en el agua, es mejor que se cocinen al vapor. Cocinarlos demoraba de 2 y 30 a 3 hora, con buena leña para que no les faltara el fuego y ya cocinados se dejan enfriar un poco para poder degustarlos. Ahora se cocinan en fogones a gas adecuados para ollas grandes y es mucho más cómoda y fácil la cocción que antaño, la verdad es que para muchos el sabor de las comidas preparadas con leña es inigualable. Bueno, lo importante es que en la familia esa tradición de preparar nuestros propios tamales para estas fechas no se ha perdido, ni la fórmula, ni el gusto por hacerlos y no falta la olla grandísima para cocinar 250 o 300 tamales para las cenas de Navidad y Año Nuevo.
¿Qué tal las remembranzas de Edelmira Acevedo? Villanueva está cerquita a Bucaramanga, primero hay que llegar a San Gil. lo que ustedes no saben es que Edelmira tiene muchas hermanas, entonces la tarea de hacer tamales en familia es mucho más liviana. Pero que lo haga una sola persona, no, eso es muy dispendioso, prefiero que me los sirvan CON CHOCOLATE ESPESO y queso dentro del pocillo (taza). Escríbanle por este mismo medio a Edelmira para que les enseñe a hacer AYACOS santandereanos, una especie de humita chilena pero con presa de carne y pollo. El correo es: miracevedo@hotmail.es.
Gracias por su paciencia y por aquí nos escribimos.
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